dante
Es así: cuando uno no sabe como comenzar un escrito (en este caso, léase mail) opta por empezar escribiendo lo primero que le viene a la mente. Y para concluir siempre va al grano, es decir, quiero verte, pero para que no suene tan imperativo, uno proyecta su deseo (tengo ganas de verte). Para evitar sentimientos intimidatorios, le agregamos la bien recibida frase sin fines de lucro (la que traducida en el diccionario Yo - resto del mundo, significa: “sin pretensiones de que pase algo entre nosotros”; y a la cual le agrego, “ni intereses de que pase algo”). Redondeamos? El verano que se viene, el calor que ya está y los recuerdos que nunca se van, se entremezclan generando una sensación de nostalgia por aquellas etapas vividas, incluyendo sus actores. En realidad, seamos sinceros, uno nunca sabe de donde nacen los deseos, pero en estos momentos, Alba está liderando mi Yo, por lo que me cuestiono menos su génesis, y me preocupo más por tratar de llevarlos a cabo. Y sí, siempre complicándome en el intento frustrado de expresarme con el lenguaje ordinario. Pero algún día lo lograré, y entenderás más fácilmente que tengo ganas de que nos veamos alguna tarde no muy calurosa, como dos personas que se conocieron y nada más.
P/D: la invitación requiere de una respuesta aceptando o no la misma…

